viernes, 19 de mayo de 2017

Su pequeña alma navega sola,
perdida sin entender que pasó,
¿quién la va encontrar y darle cobijo?
¿será que al fin puede ser libre?
no lo creo, al fin está tranquila,
un alma más en este mundo insano
está demás pienso.

Finalmente sé que está feliz
juntándose con otras pequeñas almas
devorando la mente de sus
progenitoras, es como una maldición
si así quieres verlo.

Una carta al pasado

Tu no sabes que cuando partes
te pareces a las nubes antes de un día lluvioso,
no entiendes que cuando te vas
me dejas una herida que está a punto de sanar.

Yo te observo sonriendo mientras te despides
pero mi sonrisa está dibujada con el lápiz mas claro,
se borra al instante que partes y vuelven mis días grises
para sentirme cuadriculada hasta volver a tus brazos.

Estoy una vez más viendo por la ventana,
de ningún auto bajas tú, los cuento por color
pero soy muy pequeña y me agoto,
de cuclillas voy a la cama con la esperanza
de verte bajar sonriendo una vez más.

jueves, 19 de enero de 2017

El ama la soledad, cuando no hay ruido, cuando sus manos se pierden en el piano, solo recuerda que los días pasan sin pedir permiso, sabe que cualquier día podría ser el último, por eso vive al límite. Espera el duro comportar del reloj y le saca ventaja, no sabe como pedirle un favor al tiempo, no hay sugerencias que coincidan, es un enlace permanente a las entradas de otras dimensiones en donde quizá está deprimido o saltando de alegría. 

Es mi ejemplo a seguir, mi modelo de humano, solo deseo que me rapte y me haga olvidar el tiempo como el lo olvida cuando me lee un libro de poemas, es hermoso, lo más curioso es que el no lo sabe.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Sueño

Deseo saber su nombre
y preguntarle si podemos jugar
hasta dejar de sentirnos,
que pase por mi costado
y me robe el alma.

Desaparecer juntos
dejando rastros,
tantos que todos sepan
que estamos atrapados,
deseosos que todos
nos olviden.

martes, 29 de noviembre de 2016

Veo mis ojos en sus ojos viejos, estoy huyendo, es fan frío y tan peligroso que no podré quedarme.

Estoy huyendo dentro de sus sueños y el dolor se hace más agudo, sé que será difícil salir, me despierto de madrugada y vuelo a dormir pensando con el miedo a soñar otra vez.

El estaba caminando, arrastrándose a un lugar al que no pertenece, salía por su ventana otra vez sin poder alzar la mirada al sol, tenía vergüenza por el daño que le hizo a las personas que más quería.

Sus ojos ancianos parecen arrepentidos del amor y dolor causado, pero no le queda de otra que agachar la cabeza al sol, siente que lo golpea y reclama por que nunca salió de este sistema que lo tenía atado.

No sabemos como hacerle comprender que es parte de la vida, sentir frío, que alguien quiera huir de el, no lo va entender, pues el ve con otros ojos, unos más viejos y cargados que el de los nuestros...








jueves, 24 de noviembre de 2016

Ego

Siento que podría desaparecer y sería como otro día mas para otras personas, como Valente, llevada a una cabaña sin rumbo, asfixiada entre las llamas del olvido, así suene un poco dramático, así es como me imagino, la cero importancia que tendrían muchas personas al enterarse de mi desaparición. Una noche le preguntaba a una amiga que me quería mucho, le pregunté: ¿si yo desaparezco o me muero? ¿sufrirías?, me dijo que ¡si!, obvio que sufriría, pero también lo superaría, le seguía preguntando, como una pelotuda que pasaría si me muero o desaparezco, era hermoso ver sus labios moverse recreando ese momento, yo solo miraba la belleza de lo que podría ser verla sufrir POR MI, al final el ego ganó, solo quería saber que tanto alguien podría pensar en ese momento y ponerse triste. Soy un maldito humano, me sentía como Valente, un hermoso final, lamentablemente yo no soy un emperador y probablemente no quedaría nada de mi, ninguna huella, ningún interés. 

Lo que me asusta no es que me engañe, de lo que sentiría al ver que no estoy, tampoco que tuviera ganas de hacerlo más adelante (ella, irse de mi lado), lo que me asusta realmente es huir.

Y desaparecer otra vez.

jueves, 6 de octubre de 2016

Juego

Mis ojos los dejé dentro de una caja que perdí apropósito. El viento se llevó mis pestañas y la piel no tuvo más que hacer, se unió. Estoy caminando sin poder reconocer en lo que está bien y mal, pero hay alguien dentro de mi, diciéndome todos los días que debo hacer, planteándome consecuencias desastrosas y consecuencias muy bonitas también, la razón siempre va a ganar me plantea, las idioteces que se cruzan por tu mente son parte de la edad o de traumas no superados, asiento una vez más y me dejo llevar.