martes, 29 de noviembre de 2016

Veo mis ojos en sus ojos viejos, estoy huyendo, es fan frío y tan peligroso que no podré quedarme.

Estoy huyendo dentro de sus sueños y el dolor se hace más agudo, sé que será difícil salir, me despierto de madrugada y vuelo a dormir pensando con el miedo a soñar otra vez.

El estaba caminando, arrastrándose a un lugar al que no pertenece, salía por su ventana otra vez sin poder alzar la mirada al sol, tenía vergüenza por el daño que le hizo a las personas que más quería.

Sus ojos ancianos parecen arrepentidos del amor y dolor causado, pero no le queda de otra que agachar la cabeza al sol, siente que lo golpea y reclama por que nunca salió de este sistema que lo tenía atado.

No sabemos como hacerle comprender que es parte de la vida, sentir frío, que alguien quiera huir de el, no lo va entender, pues el ve con otros ojos, unos más viejos y cargados que el de los nuestros...








jueves, 24 de noviembre de 2016

Ego

Siento que podría desaparecer y sería como otro día mas para otras personas, como Valente, llevada a una cabaña sin rumbo, asfixiada entre las llamas del olvido, así suene un poco dramático, así es como me imagino, la cero importancia que tendrían muchas personas al enterarse de mi desaparición. Una noche le preguntaba a una amiga que me quería mucho, le pregunté: ¿si yo desaparezco o me muero? ¿sufrirías?, me dijo que ¡si!, obvio que sufriría, pero también lo superaría, le seguía preguntando, como una pelotuda que pasaría si me muero o desaparezco, era hermoso ver sus labios moverse recreando ese momento, yo solo miraba la belleza de lo que podría ser verla sufrir POR MI, al final el ego ganó, solo quería saber que tanto alguien podría pensar en ese momento y ponerse triste. Soy un maldito humano, me sentía como Valente, un hermoso final, lamentablemente yo no soy un emperador y probablemente no quedaría nada de mi, ninguna huella, ningún interés. 

Lo que me asusta no es que me engañe, de lo que sentiría al ver que no estoy, tampoco que tuviera ganas de hacerlo más adelante (ella, irse de mi lado), lo que me asusta realmente es huir.

Y desaparecer otra vez.