lunes, 13 de agosto de 2012

Que puedo decir de la realidad, que no existe

que puedo decir de la noche, que es hermosa

de tus ojos, que aún no los conozco

de los niños, que se harán viejos

de lo que escribo, que no lo encuentren

de la locura, que es válida para mi

de todo, nada

de nada, un poco

de las repeticiones, no me importa

de mis ojos, que son inmensos

de la televisión, que los ciegan

de esto, es nada.






Agua de las nubes, rocío de la mañana me despertó hoy, me dijeron animales en el cielo que esto es magia, y no les creí y tropecé a un jardín de rosas. Caminé y encontré tu sonrisa al filo de la cama, de tu mano me llevaste sobre las nubes e hiciste que el rocío cayera de mi, esto es humano, fruto de los dioses pensé yo, la pesadilla más hermosa, el paisaje de mil miradas tuyas al filo de mi cama y tus manos invitándome a arriesgarme sobre las nubes. La vida es una secuencia de lo que te quieres acordar me dijiste, y salimos de nuestros cuerpos a perdernos por ese paisaje hermoso y horrible que diviso desde mi ventana. Y seguimos perdidos, ahora entre las nubes.

Nada

Estoy encantada.

Nací encantada por ti

es duro no tenerte a mi lado

y no hay cielo, pero lo siento

no puedo dejar de pensarte

por que te amo tanto

demonio creciente en mis pupilas.

Para mi no hay reglas

solo hay razones

que no las puedo decir,

es tu instinto que me desvanece.


Me tomas cuando deseas

y me abandonas a la deriva

aún así me siento sobre nubes

y vuelvo a tararear

esa melodía que

solo mi piel y tu conocen.


Nadaaaaaaaaaaaaaaaaaaa





Tengo un demonio en mis pupilas
no me deja ver y me mantiene alerta
me despierta de sueños apresurados
y me tumba para verme sufrir
si es mi demonio de noches color piel
el viaja desde lejos y me roba
a velocidad y volamos por las calles,
donde ojos cierran sus ventanas
para no ver lo que me hará.
Siento su respiración tan cerca,
y a kilómetros de distancia
escucho su voz diciéndome que
no puede dejar irme fácilmente.
Las mañanas rosadas, llenas de cantos
el viento lastima tus
noches pasadas de encantos
y te ciega en sollozos murmuros
para descubrir mas pieles
mezclándose, escondiéndose
descrubriendo lugares oscuros,
te pasas del día a la noche
susurrando segundo a segundo
gritando repetidos murmuros
carentes de odio,
cierran y hacen cóncavo
con miradas
y convexo con sus pieles.